martes, 9 de febrero de 2010

EL SEÑOR DE LOS GUISILLOS


Hola!! ¿Qué tal estáis?? Esperamos que todo esté bien por allí.

Por aquí sigue pasando la vida plácidamente… El otro día, cuando nos íbamos a ir de Nelson, estaban preparando en la plaza un espectáculo. Saludamos a uno que estaba ajustando en el escenario un cajón flamenco, y nos llamó la atención. Era un australiano que había vivido 10 años en España, y ahora había vuelto por problemas familiares. El tío era majísimo, hablaba español perfectamente, y nos pudo aconsejar sobre las ciudades o pueblos para vivir en Australia. Se ofreció a recogernos en el aeropuerto cuando vayamos para allá y enseñarnos todas las zonas… y resultó que era uno de los actores del espectáculo!!! Nos contó toda su historia en España como actor de la calle, y nos quedamos a verle actuar. Buenísimo!!! Era entre mimo y cómico, pero nos desternillamos de la risa con él. Así que cuando nos vayamos a Australia, seguramente nos pondremos en contacto con él. Por cierto! Ya hemos comprado los billetes para cruzarnos allí, lo haremos el 23 de Febrero… así que cruzad los dedos para que encontremos casa pronto, academia de inglés y sea una buena zona!! Aunque todo apunta a que va a ser así. De entrada el buen tiempo está asegurado, pues es en el noreste, donde hay clima subtropical, una media de 29º y sin apenas lluvia todo el año!!!

¿Habéis visto las fotos nuevas que colgamos el otro día? No sé si habéis podido apreciar la cresta que se ha hecho Mario en el pelo… está muy guapo!! Y ahora estamos valorando mi cambio de look. Él insiste en que me corte el pelo y me deje 3 rastas colgando por detrás. Dice que “a lo mejor” el pelo corto me queda bien… y yo digo… ¿y si luego no me queda bien qué? Preparaos porque igual algún día os lleváis la sorpresa… Desde luego, ahora que no tengo que ir a la oficina, puedo hacerme lo que quiera en el pelo, eso es verdad.

A todo esto, la noche anterior habíamos dormido en un camping, donde avasallamos la cocina de las instalaciones, que sólo tenía 4 fuegos y usamos 2 fuegos durante 2 horas… porque necesitábamos comer bien!! Llevamos un mes (ya hemos hecho un mes aquí!!!) comiendo sándwiches y ensaladas, y cuando encontramos algún “buen” sitio, cocinamos pasta o pedimos una hamburguesa… pero no podemos aspirar a nada mejor aquí. Así que nos armamos de valor y preparamos un guiso de patatas con carne, que, al no tener olla exprés, tardó más de dos horas en hacerse. Y los otros campistas que venían a hacer la cena, miraban las ollas como diciendo “qué estarán haciendo que tardan tanto”… pero aguantamos el tipo hasta que estuvo hecho! Pillamos a varios muertos de hambre asomándose a las ollas, y todo el mundo nos decía “qué bien huele”, claro, capullines, si sólo coméis fideos chinos de sobre… ay!! No saben lo que es la buena vida! Total, que cuando el guiso estuvo hecho, se convirtió en un tesoro… Dos mochileros españoles se presentaron justo cuando acabábamos de terminar de cocinar… Tapamos las ollas (hicimos dos porque eran pequeñas) y según hablábamos con ellos dábamos pequeños pasos atrás pensando para nuestros adentros… “Es míoooooo… es mi tesoooroooo….. y no lo vais a probar…..” Cuando el guiso llegó a la furgo en nuestras manos, echamos la cerradura, echamos todas las cortinas, y acordamos que si llamaba alguien a la puerta no abriríamos… jejejeje lo que digo, como si fuera oro!! Y qué bien nos supo!!! Qué pena que no haya olla exprés para poder hacer esas cosas más a menudo…

Abandonamos Nelson con el estómago lleno para irnos a ver dos glaciares. Nos esperaba un camino de 350km por puerto y carretera de doble sentido… matador!! Así que dormimos entre medias en medio del campo, donde, un graciosillo nos gastó una broma. Llamó a la puerta, nosotros acojonados porque estábamos en medio del campo y nos dijo “No podéis dormir aquí”, Mario le dice “No, sólo estamos cenando, ya nos vamos” y entonces nos dijo “Es broma, yo estoy en una tienda de campaña aquí al lado”. Será graciosillo!!! Se enrolló a hablar con nosotros… qué raro en medio de la noche y en la oscuridad, verdad?? ¡qué amable salir de su tienda de campaña sólo para saludarnos!! Pues… claro que no… terminó preguntándonos si se podían venir en la furgo al día siguiente hasta el próximo pueblo, porque no tenían pasta para transporte… estaba claro que algo querían. Al día siguiente les llevamos durante 100km., muy maja la pareja, la verdad. Eso sí, ya no hablaban tanto como la noche anterior. Cuando llevábamos solo una hora de camino, nos dicen que si podemos parar un momento porque se encuentran mal (o eso entendimos), y se bajan y se ponen los dos, el chico y la chica, a hacer pis en medio del arcen de la carretera, total, para qué cortarse!!! Aventurillas que nos pasan, de las que luego nos reímos mucho….

Llegamos a los glaciares por la tarde, y ayer fuimos a verlos.
Simplemente, preciosos. Eso sí, como podías acceder por tu propio pie hasta la lengua del glaciar, nos negamos a pagar los 105$ por persona que te cobraban por subir un trozo de hielo, y nos hemos alegrado de no haberlo pagado porque desde la lengua se veía todo perfectamente!!!

Ahí veréis unas fotillos.

Hoy hemos llegado a Queenstown, la que se supone la mejor y más marchosa ciudad de toda Nueva Zelanda, según todos los viajeros con los que hemos hablado. Así que cuando la veamos bien y experimentemos si tiene marcha o no… os contaremos!! Pero por lo poco que hemos visto, tiene una vista estupenda!!!

Un beso muy grande, como siempre, pero cada vez lo mandamos más grande, de verdad!!! Echamos mucho de menos a las familias. A los amigos también, pero menos, jejejejejeje.