Hola a todos!
¿Qué tal estáis? Nosotros muy bien, pero como habréis podido observar, estamos fuera de onda… quiero decir, sin tele, sin internet, y casi casi sin teléfono, porque los móviles no tienen cobertura, y a las cabinas que hay por aquí les cuesta más de 30 minutos contactar con cualquier teléfono de España… Así que perdonad por no haber actualizado antes el blog, pero no hay manera de encontrar internet por aquí. Ahora hemos encontrado una conexión, aunque mala, así que sólo nos da para actualizar el blog, pero no para contestar a todos vuestros e-mails…
Desde la última vez que escribimos, han pasado muchas cosas. En Wellington (la capital) estuvimos dos días más, pero no volvió a salir el sol que nos gustó tanto el primer día… por allí estuvimos en la Embajada Española consultando unas cosas, estuvimos de tiendas, viendo tatoos y… nos engañaron!!! Resulta que el bikini que me traje de España se había roto, así que llevaba más de una semana mirando bikinis en las tiendas de surf. Total, que de 50€ no bajaba ninguno, así que después de una semana mirando, me decidí por uno, en la tienda de Billabong. En la misma tienda Mario vio unos vaqueros cortos para mí que le encantaron, así que también por otros 50€, me los llevé. Seguimos viendo tiendas en la misma calle, y a la vuelta de la esquina, vimos el mismo bikini y el mismo pantalón, por 20€ menos cada cosa!!! Volví muy cabreada a la tienda de Billabong para decirles que quería devolverlo y como me dijo que no se podía, le dije que cómo podía ser que otras tiendas que no eran de la marca tuvieran cada cosa a 20€ (40$) más barata que ellos. Y el dependiente, que era bastante borde, me puso un cartel en la cara me dijo “Esta es nuestra política”, y en el cartel ponía “Elige bien antes de comprar porque no cambiamos nada”. La tienda estaba llena de carteles de esos, así que me tuve que tragar el bikini y el pantalón, y el robo. Menos mal que las dos cosas son preciosas, pero qué rabia me dio, después de lo que me había costado decidirme precisamente por el precio!!!!
En Wellington cogimos un funicular que te sube por la colina, y desde ahí hay unas vistas preciosas.
Nos encontramos con dos chicas españolas y nos recomendaron que nos fuéramos a Australia, porque ellas llevaban 4 meses aquí y estaban un poco aburridas… y Australia tiene más posibilidades y más gente.
El lunes cogimos el ferry con la KiwiMary2, que nos llevó de la Isla Norte a la Isla Sur. Después de dormir esa noche donde pudimos, porque llegamos muy tarde, nos fuimos a Nelson, donde hacía un sol espléndido y había mucha gente en la playa!! Y así llevamos 4 días ya, con unos días de playa preciosos. Y seguimos el consejo que nos da todo el mundo aquí: si un día sale el sol, deja todo y vete a la playa, porque hay muy pocos días así… Así que hemos estado dos días de playa en playa, aunque el agua está fresquita y muy poca gente se atreve a bañarse, pero tomando el sol se está de maravilla… Las playas que hay por aquí son todas preciosas, de arena dorada, y aguas transparentes.
También es tierra de viñedos y de buenos vinos, así que de camino a una de las playas, paramos a hacer una cata de vinos en una de las muchas bodegas que hay por aquí. En 5 min probamos 4 vinos, así que paramos porque a ese paso cualquiera probaba todo, tenían más de 20!! Ojo a la foto con las anotaciones de Mario sobre la carta de vinos. De repente vi que había escrito en un folio que nos dio la camarera para hacer anotaciones sobre cada vino, “Un poco seco”, al lado del vino que estábamos probando. Casi me parto de la risa!! Menos mal que no nos entienden, porque no teníamos ni idea, además, yo me los bebía de un trago en vez de saborearlos, porque no me gusta el vino, y la chica fliparía, claro, jejeje. Por educación compramos una botella, pero sólo por eso, no por tener ninguna idea sobre vinos.
Ayer hicimos una excursión en kayak por las playas de un parque nacional (Abel Tasman), por el mar de Tasmania. Son playas a las que sólo se puede acceder en kayak u otra embarcación, porque están rodeadas de selva sin carreteras para pasar con el coche. Así que alquilamos un kayak doble, nos preparamos el picnic, y en marcha!! Nos reímos mucho, pero reconozco que fue duro para mí. A parte de las paradas, eran 4 horas remando, entre 8 y 10 km. El 50% del tiempo remaba Mario solo y me llevaba porque mi espalda se resentía bastante. Paramos en varias playas, todas pequeñitas y muy doradas, y pudimos ver: una estrella de mar viva, que cogimos con la mano, un pez manta a 1 metro de la orilla, nadando plácidamente. Focas o pingüinos nadando. No sabemos todavía que eran, yo digo que eran focas, Mario dice que pingüinos, pero fue muy curioso verles nadar a nuestro alrededor. .. igual de curioso es ver cómo la orilla está plagada de mejillones y almejas… pero plagada!! Llegó un punto en el que incluso lloré de miedo, porque reconozco que el mar me da pánico… Te ves en medio del mar remando, dando la vuelta a un cabo, nadie a tu alrededor, y de repente unas pedazo de olas, que dos de ellas me empaparon entera, y parecía que íbamos a volcar… ahí dí un grito “que me quiero ir de aquí, coño!!!” y Mario “Te lo juro que esto no se vuelca”, y yo, cada vez que venía una ola, lloraba más… jejejejej ahora me río de lo cagada que soy, porque a Mario no le da miedo nada, nunca. Y a mí me da miedo todo, siempre… Pero al final llegamos hasta el punto final de la ruta. Vimos a gente que se rajó por el camino y llamaban a las barcas para que les recogieran, pero, empapados, llegamos a la playa final, y un barco nos llevó de nuevo a la furgo. Mereció mucho la pena, como digo siempre, una vez que lo has terminado. Pero cuando estás ahí, en medio del mar, las olas enormes, frías, empapándote, con muchísimo viento frío… me dan ganas de eso, de ponerme a llorar… Y las agujetas de hoy, ni te cuento.
Al terminar nos vinimos a la bahía dorada (Golden Bay), que está a 100 km. del pueblo anterior, sin nada entre medias, solo monte y vacas y ovejas… donde ponía en la guía “La zona más hippy de la Isla Sur”… y… hippy, hippy, pero de verdad!! Entramos a un supermercado de productos orgánicos, en el que todo el mundo era hippy. Ropa rota, rastas, descalzos y con la mierda hasta las rodillas, las furgonetas muy sucias y revueltas, y casi todos llevaban una tobillera de cascabeles. Qué risa pasamos en un momento!!! Por la noche fuimos a un bar que recomendaban en medio del campo (como si fuera el de Los Molinos del terreno), donde había un concierto de Reggae. Estaban los mismos personajes que en supermecado. Hacían cada cosa!! Qué risa!! Una chica que sólo se comunicaba por gestos (y no porque estuviera muda) y regalaba pétalos de rosa a los niños, que inmediatamente tiraban al suelo, otros alrededor del fuego, y cuando paraba alguna canción, todos en silencio… no había jaleo como en cualquier otro concierto… Era como otro mundo, su mundo.
Esta mañana hemos visitado el pueblo de día, donde cada uno tenía un puesto en el mercadillo. Los bares de pueblo, que los llevan ellos también, decorados de colorines, todos guapísimos. La verdad es que es lo más peculiar que hemos visto hasta ahora, nos ha encantado el ambiente, la gente, la decoración y todo. Además, como sabemos casi al 100% que no nos entienden, empezamos a decir barbaridades en alto delante de ellos. Ya lo hemos hecho en varios sitios y nos partimos de risa. Empezamos a decir al lado de ellos en alto “Ésta seguro que no se lava ni en dos meses” “Este está fumadísimo”, y nos partimos porque no se enteran de nada… hasta el día que nos pille alguien que hable español y ya verás… es una forma de vengarnos de su forma de hablar… ¿Para qué nos ha servido tanto estudiar y practicar inglés en nuestros trabajos? Para nada!!! No entendemos ni papa de lo que nos dicen. Además, por no ser pesados, ponemos cara de que lo estamos entendiendo todo, entonces siguen hablando a toda leche y nosotros nos limitamos a decir con una sonrisa de oreja a oreja y asintiendo con la cabeza “OK, Thank you….” Y después nos preguntamos el uno al otro “Te has enterado de algo? No? Pues yo tampoco”. Es como si estuviéramos en Rusia, o en China… la mayoría de las veces nos reímos, pero otras nos desquiciamos!! El otro día casi nos tronchamos porque en un camping nos estaban dando explicaciones del precio, y en vez de decirle “OK”, le dije “Deu accuerdou…” osea, “De acuerdo”, pero con acento kiwi, qué risa!! Me salió sólo, ya no sé ni lo que hablo. Ahora mismo no hablamos ni español ni inglés bien, tenemos una mezcla!!! Además los dos soñamos mucho con el inglés pero como breves pesadillas… Tanto que ayer, llegamos en el pueblo este hippy a un camping (el más limpio que hemos estado hasta ahora, al borde de la playa), y al ir a hacer la cena, un neozelandés empezó a hablarme, y dije, por mis narices que le tengo que entender, y él me va a entender a mí. Le hice repetirme 4 veces cada frase diciéndole “Slowly, please, I don´t speak english” (Más despacio, por favor, que no hablo inglés), y estuvimos ahí 1 hora hablando, y me desahogué con él, le dije que por qué no les entendíamos, y él nos decía que los kiwis hablan muy rápido, abrevian muchas palabras y tienen mucho acento. Jodíos kiwis. Como me encuentre a alguno que esté aprendiendo español, le pienso hablar con acento cubano cerrado, a ver si me entiende.
Bueno chicos, nos despedimos de vosotros no sabemos hasta qué día, porque ahora cada pueblo está separado del otro como a 100km. y no hay ninguna ciudad grande, así que será complicadillo tener conexión a internet. Pero escribidnos!!! Así cuando nos conectemos podemos leer algo de cada uno de vosotros!! Un beso para todos y os seguimos echando mucho de menos!!!